Preparación y tips para comenzar
Antes de comenzar cualquier maniobra de masaje, el ambiente, el momento y la disposición tanto del cuidador como del bebé son clave para establecer un vínculo fuertey asegurar que la sesión sea placentera.
El masaje es un medio de comunicación entre los padres y el bebé.
1. Seleccionar el Momento y el Entorno Adecuados
Elegir el momento adecuado es crucial, y este debe ser decidido por cada familia y su niño, buscando el instante en que el bebé esté más receptivo.
- Estado del bebé: El bebé debe estar relajado, despierto, sin hambre y sin sueño.
- Tiempo de duración: El tiempo máximo recomendado para trabajar los masajes con el bebé es de unos 20 minutos. El masaje en sí no debe durar más de 10 minutos. No hay que tener prisa, ya que debe ser un momento dedicado enteramente al bebé.
- Rutina: Se recomienda crear una rutina de masajes para que el pequeño asocie este momento con su hora favorita del día, lo que puede ser después de la ducha, antes de dormir o al despertar. Una hora preferida por algunos es después del baño, ya que el agua caliente relaja los músculos y la habitación está caliente.
- Ambiente: El entorno debe ser tranquilo, sin ruidos estridentes y se aconseja realizar el masaje en silencio.
- Temperatura: Asegure una temperatura agradable para que el bebé pueda estar descubierto.
- Superficie y Posicionamiento: Puede realizar el masaje en el suelo o sobre la cama. Si el bebé es pequeño y no tiene mucho tono, se recomienda poner alrededor cojines o toallas enrolladas para que se sienta más seguro y evitar que se caiga a los lados. También se puede colocar al bebé encima del regazo o las piernas para mayor contacto.
Asegúrese de que el bebé no esté muy flexionado, creando un poco de espacio.
2. Preparación del Adulto y Medidas de Seguridad
La comodidad y la seguridad del cuidador influyen directamente en la experiencia del bebé.
- Comodidad del cuidador: Seleccione una posición cómoda para dar el masaje. Su comodidad es esencial para poder enfocarse completamente en el bebé.
- Postura del adulto: Es importante que el adulto cree una buena postura para realizar el masaje.
- Gestión del estrés: Evite realizar masajes si se siente estresado, ya que puede transmitir esas emociones al bebé.
- Seguridad: Retire cualquier pulsera o anillo de sus manos para reducir el riesgo de lastimar accidentalmente al bebé durante la sesión.
- Higiene del bebé: Desvista al bebé si hace frío, o simplemente descubra la zona donde se realizará el masaje.
3. Conexión y Contacto
El objetivo principal al tocar al bebé es que, aparte de potenciar la cognición y crear el vínculo, se mejore el tono y vaya «mapeando» su cuerpo.
- Pedir permiso: Antes de empezar, pida permiso para comenzar y asegúrese de que el bebé esté receptivo al tacto. Puede dejar sus manos sobre el pecho del bebé, invitándolo a aceptar el masaje.
- Contacto Visual: Es fundamental mirar al bebé a los ojos. Siempre se debe mantener el contacto visual e intentar no tapar nunca los ojos del bebé.
- Comunicación: Hable con él durante todo el proceso o cántale. Exprese sus emociones y amor.
- Confirmación: Comience las maniobras solo cuando se asegure de que el bebé acepta el masaje. Si el bebé está tranquilo, tiene vínculo, está comido y no tiene sueño, es una señal de que lo está haciendo bien.
4. Técnica de Contacto y Productos
La forma en que se toca al bebé es más importante que la suavidad extrema.
- Firmeza del toque: No debe ser un toque muy suave, sino con suavidad pero con firmeza. Si se desea llegar a los órganos que dan información sobre dónde está el cuerpo, se debe tocar con firmeza. Intente apretar un poco más de lo que suelen hacer los padres normalmente.
- Ritmo: El toque debe ser rítmico.
- Uso de manos: Los masajes deben realizarse con las palmas de las manos, intentando no usar los dedos puntiagudos porque pueden molestar.
- Nombramiento: A medida que se masajea una parte del cuerpo, es útil nombrarla (ej: «Juan, este es tu tobillo») para favorecer su atención y conocimiento del esquema corporal.
- Aceites y Cremas: Generalmente, no se recomienda ningún tipo de crema porque hace que las manos se escurran. No obstante, si el pediatra ha mandado una crema, se puede aprovechar el masaje para aplicarla. Si opta por usar algo, elija un aceite de origen natural (como almendra, coco o lavanda), asegurándose de que sea seguro para la piel delicada del niño.
- Analogía: Piense en esta fase de preparación como el ajuste de un violín antes de una orquesta. No basta con tener el instrumento (el bebé); hay que asegurar la acústica (el ambiente tranquilo), la comodidad del músico (usted) y la perfecta afinación de las cuerdas (la conexión y la receptividad del bebé), para que la melodía del masaje sea armoniosa y profunda.